Educación liberadora


Educar, no es llenar una cubeta, es encender un fuego! ! [William Butler Yeats]

 

La educación activa

 Educar, muchas pistas permiten la educación. A veces esto depende también del camino a tomar. Todas estas experiencias que vivimos, nos hacen crecer y madurar, algunos más que otros, ciertas experiencias más que otras. Cada uno educa a los niños cuya responsabilidad tiene, como puede, a su modo, con lo que se tiene de mejor. ¡Entre todos estos recodos educativos qué permiten crecer, ser una mujer, un hombre, de pie, a un ciudadano como tal, una persona participativa a la sociedad (una persona en tres dimensiones!), las pedagogías activas ofrecen perspectivas siempre innovadoras y pertinentes.

Por su capacidad al ofrecer múltiples situaciones de experimentación, las pedagogías activas facilitan el aprendizaje, ellas catalizan y acompañan la reducción de la brecha entre un saber teórico escolar y un saber pragmático profesional a adquirir. Este tipo de pedagogías permiten el desarrollo integral de la persona utilizando la energía natural del individuo, su gusto por descubrir, por la experimentación, el encuentro, la diversidad. Este aprendizaje de carácter experimental, desarrolla el sentido “práctico” frente a las situaciones nuevas o inhabituales. En el siglo 21 es una ventaja a diario.

No aprendemos solamente en la escuela, también lo hacemos por fuera. Experimentamos y aprendemos también de la vida con el cuerpo, con todos los sentidos, con toda la afectividad y con toda la sensibilidad. Pero esto no se desarrolla a solas; según los individuos tenemos características que nos diferencian, nuestra humanidad más o menos anclada en el mundo, nuestro altruismo. El educador como facilitador tiene un papel primordial para acompañar este proceso de aprendizaje. En esta vía, es el verdadero tutor, en el sentido estricto del término quien se sitúa como libertador de talentos, estas pedagogías quieren ayudar a los más jóvenes para que descubran y desarrollen todas sus potencialidades, permitiéndoles encontrar su vía en la vida, una vía que hay que construir con todo lo que ellos mismos son, deviniendo así, los educadores como libertadores de talentos.


 Educación liberadora contra la « educación bancaria » o  « la escuela de la época industrial »

Paulo Freire opone la educación liberadora  a la educación bancaria. Esta última, concibe al niño como un recipiente vacio, en el cual el maestro debe depositar todo su saber, esta es una concepción invasiva de la educación, se trata de conquistar los espíritus impulsándolos a la competición, negando todo el valor de la actividad espontanea del niño y a toda otra cultura que no sea la cultura dominante (el pueblo no tiene y no puede tener cultura). En la educación liberadora, al contrario, « ninguna persona educa a otra, ninguna persona se educa sola, los hombres, se educan juntos por intermedio del mundo » (Paulo Freire). El saber es el producto de un esfuerzo colectivo de investigación y de experimentación. Jóvenes y adultos implicados en un proceso educativo se lanzan juntos a la conquista del saber y se educan mutuamente.

La actividad espontanea y la experiencia de los niños tiene un valor decisivo, los niños no aprenden solamente de los adultos, aprenden también los unos de los otros (educación de par a par) y los adultos deben aceptar aprender de los niños.

En « Schools that Learn » (2000), Peter Senge expresa ideas parecidas, aunque critica las preconcepciones de la escuela de la época industrial construida sobre el modelo de fabrica, trabajo a manera de cadena de producción:

  • Los niños son deficientes y la escuela debe corregirles
  • Aprenden con su cabeza y no con todo su cuerpo
  • Todo el mundo aprende o debería aprender de la misma manera
  • Es en la escuela que aprendemos y no en el mundo
  • Existen niños inteligentes y niños estúpidos
  • La escuela es asunto de especialistas que deben guardar el control
  • El conocimiento no puede ser sino fragmentado, dividido en múltiples disciplinas
  • Las escuelas comunican la verdad neta (y no las opiniones socialmente construidas)
  • El acto de aprender es en un comienzo un asunto individual y la competencia acelera el aprendizaje

Peter Senge recomienda ciertos ítems con respecto al proceso educativo:

  • Debe ser centrado en el estudiante más que en el docente
  • Alentar la diversidad y no la homogeneidad, teniendo en cuenta la multiplicidad de inteligencias y los diferentes estilos de aprendizaje.
  • Refiriéndose a la comprensión de un mundo de interdependencias en lugar de la memorización de los hechos y la búsqueda de las buenas respuestas
  • Explorando constantemente las teorías implícitas utilizadas por todos aquellos que son implicados en la educación.
  • Reintegrando la educación en las redes de relaciones sociales que une las familias y las comunidades.

Respetar la dignidad del niño/del joven

 Hemos constatado a menudo que cuando las personas, muy ocupadas están en situación de poder en relación a los otros, se dejan ir, se abandonan con respecto a un lenguaje despreciador que puede afectar su manera de pensar y la manera en la que otras interpretan sus mensajes con un efecto a largo plazo, del que no son siempre conscientes.

Encontramos evidentemente este fenómeno en el campo educativo. “No procures cantar “, le dice el animador a un joven en el curso de un ensayo de cantos, ” conténtate con remover los labios “. Mucho tiempo después, este joven se quedará aparte cada vez que sus compañeros se reúnan para cantar. El lenguaje puede ser despreciador de manera  verbal o no verbal, por ejemplo en el modo en el que los deberes en la casa son anotados: una gran equis (X) roja envía una señal de juicio y de reprobación. Hacer los deberes en el orden del mejor al menos bueno, puede ser un mensaje devastador para la última tarea a realizar. Los mensajes positivos cuentan también, se inscriben en el niño/joven y tienen larga duración. Una nota manuscrita de un profesor sobre una tarea de francés – “esta (la tarea) está particularmente bien escrita”- esta apreciación cambia la vida de un joven que no era particularmente un buen estudiante; el descubre bruscamente que era cierto: él era capaz de escribir bien, hoy en día es un periodista reconocido.

Todos aquellos que se encuentran en situación de autoridad o de poder en relación a los niños/jóvenes deberían adoptar la regla de oro de la práctica médica: “para comenzar, no hacer daño”. Para una comunicación eficaz con los padres, el niño, el docente, la regla debería ser siempre de hablar en términos de situación, más que en términos de carácter o de personalidad. Decir de un estudiante, que se trata de “un joven en riesgo” no envía el mismo mensaje que cuando decimos que él se encuentra en “una situación de riesgo”; en el primer caso, reforzamos la idea que son los defectos personales que le ponen en riesgo y que esto será difícil de cambiar, en el segundo caso, expresamos la idea que son las circunstancias las que son problemáticas y que los cambios, entonces, son posibles.

Los objetivos educativos toman en cuenta la totalidad de la persona

La educación no puede limitarse a la trasmisión de conocimientos, esta debe apuntar a todas las dimensiones de la persona: el cuerpo, la inteligencia, la afectividad, la sociabilidad, la espiritualidad y la capacidad de autonomía (el carácter). Es entonces necesario ayudar a cada joven a evaluar sus necesidades de desarrollo y a entregarse a objetivos personales progresivos. Un buen marco de referencia es la de “las competencias para la vida” que hay que adquirir en los seis dominios de desarrollo:

  • Físico : Alimentarse, proteger la salud, ejercitar el cuerpo …
  • Intelectual: Obtener y clasificar la información, estudiar y resolver un problema, saber razonar de manera critica…
  • Afectivo: Reconocer, dirigir y expresar sus emociones de manera responsable, manejar el stress…
  • Social: Saber expresarse, trabajar y vivir en equipo, manejar los conflictos sin violencia, tomar decisiones colectivas de manera democrática, evaluar la vida en común y auto regularse, vivir y promover la igualdad entre los géneros, respetar el medio ambiente y los recursos naturales.
  • Espiritual: Reconocer y compartir los valores humanos fundamentales (Derechos Humanos), expresar el sentido de lo que se ha vivido, saber auto regularse en términos de normas y respetarlas, respetar su propia integridad y la de los otros, adquirir autonomía moral.
  • Carácter: Saber resistir a las presiones y decidir por sí mismo, ser responsable de sus elecciones y de sus actos, desarrollas sus capacidades de resiliencia.

 

La participación de los jóvenes en el proceso educativo

Para que los jóvenes sean actores de su propio desarrollo, es necesario crear al interior del grupo de las “instituciones” dispositivos que faciliten la toma de la palabra, la división de los roles y la participación de las decisiones. Al interior de los Scouts como en la pedagogía de Paulo Freire estas instituciones son generalmente tres:

  • Los equipos : Los jóvenes son llamados a organizarse libremente en pequeños equipos autónomos de 5 a 8 miembros, dando así la posibilidad que cada uno pueda expresarse fácilmente y tomar un rol, una responsabilidad al interior de un grupo. La mayor parte de las actividades son vividas en equipo para alentar la cooperación y el compartir.
  • Los Consejos: consejo de equipo para organizar la acción al interior del grupo, tomar decisiones juntos y evaluar la vida común; consejo de los delegados de equipo con un responsable adulto para organizar las actividades, administrar la vida común; gran Consejo o Junta general que reúne a todos los jóvenes para tomar las grandes decisiones, escoger las actividades, evaluar la vida del grupo, decidir las reglas comunes.
  • La Ley: Un conjunto de valores de referencia a partir de los cuales los jóvenes son llamados a evaluar la vida del grupo y a darse reglas comunes.

Esta organización en pequeñas « republicas de jóvenes » permite ejercer las capacidades de cooperación, de comunicación, de auto-organización, desarrolla en los jóvenes la aptitud de evaluar una situación, a resolver un problema y a tomar decisiones comunes, a establecer y a modificar las reglas. Este es un método activo para formar a la ciudadanía y a la democracia.

Esto ” vivir juntos “, no es construido por casualidad, allí se encuentra como base la voluntad de realizar un proyecto común; su fortaleza reposa en la capacidad del equipo, los equipos al decidir juntos el horizonte a seguir, la fraternidad, esta amistad fundada sobre valores comunes y compartidos, convierten las experiencias vividas en un arranque común que abre el grupo sobre el exterior, sobre la sociedad, sobre el mundo.

Garantizando la participación de los jóvenes en el proceso educativo, el adulto es el garante de esta decisión colectiva, él está allí para ayudar al equipo, a los equipos a trenzar sus logicas, sus “leyendas” personales, sus esperas, sus decisiones, sus motivaciones, su saber hacer, en otros términos aquello que ellos tienen de mejor para ofrecer.

Educar en la realidad del mundo

Muchas corrientes educativas desarrollaron sus estrategias de aprendizaje lejos de estudios universitarios escolares tradicionales. El niño, no está más solo, ya no es en el que se vendría para verter un saber, se vuelve sujeto de su propio aprendizaje. El niño deviene aquel que desarrolla sus inteligencias múltiples: él mismo escoge ” aprender”. Así, en pedagogía activa, él mismo escoge en alteridad no solamente para sí mismo sino también para con su comunidad de pares con la cual se asocia para decidir sus proyectos, organizarlos y realizarlos. El educador velará por que estos proyectos favorezcan una progresión plena y personal pero a la medida de cada individuo

El niño no crece solamente en su intelectualidad sino también en todo su ser. Explora el mundo para apreciarlo según su gusto, y hacerlo un poco mejor; esta visión del hombre que se encuentra en el trascurso de las nuevas pedagogías quiere predicar el rencuentro del niño, del estudiante, con sus propias realidades, un encuentro que deja le permite emerger tanto en su espacio como en la escuela, lo que es nuevo. Esta aventura educativa permite crear pasarelas concretas entre los jóvenes y el mundo, en el corazón de una aventura en primer lugar humana: es primero las personas y las palabras que van juntas.

El dialogo

Es comenzando por el dialogo que se establecerá una educación liberadora. Dialogo viene del griego « diálogos », formado de dos palabras « dia » que significa « entre, al medio de » y « logos » que significa « palabra ». Dialogo quiere entonces decir « la palabra entre nosotros ». La convicción de Paulo Freire es que los estudiantes o aprendices, tienen bastante experiencia de vida para estar en diálogo con sus profesores sobre los temas que les preocupa y sobre los conocimientos que aprenderán; así mismo podrán entablar dialogo sobre las  actitudes o competencias que estarán en relación con esta experiencia de vida.

Hay que rechazar a todo precio la actitud de conquista que consiste en querer imponer un saber al otro, ignorando su experiencia, su cultura, su modo de expresarse, sus intereses, sus éxitos. No podemos educar a alguien despojándolo de lo que hace vivir. Esto no es la educación, es opresión.

Los proyectos educativos

Si esta aproximación educativa le llama la atención, usted puede ponerla en marcha en un gran número de proyectos educativos voluntarios ya sean en un país industrializado o en un país en vía de desarrollo, por ejemplo:

  • Tomar un rol en un movimiento educativo no formal: centros aéreos, centro de vacaciones, Scouts, etc.
  • Tomar un rol activo al interior de instituciones en los barrios.
  • Participar en una acción educativa al cerca de jóvenes socialmente desfavorecidos (refugiados, inmigrantes, minorías étnicas, huérfanos, niños de las calles, etc.)
  • Intervenir cerca de jóvenes discapacitados de forma física o mental que se encuentren en peligro de exclusión.

Usted puede también inspirarse de esta aproximación si ha elegido una profesión educativa, en tanto que profesor de escuelas o liceos, así como profesor técnico o que educador especializado. La renovación de la enseñanza y de la educación está siempre por hacerse, ésta exige el compromiso de personalidades bien templadas que tengan el gusto de la innovación.

Los jóvenes, ellos son capaces de todo! A ti « Todo » [Fernand Deligny in Graines de crapules, 1945.]

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